Cine Venezolano

miranda regresa

Títulos destacados de la cinematografía venezolana, desde la década del 70 hasta 2010.

Una semana de cine venezolano, con títulos de los más destacados directores, desde 1974 hasta 2010 es lo que ofrece la Cineteca Nacional en conjunto con la Embajada de Venezuela, dando acceso a todo público a conocer la historia y la realidad social de este país latinoamericano a través de sus películas. Destacan 5 obras de Luis Alberto Lamata.

El ciclo inicia el 25 de julio con La Quema de Judas (1974), de Román Chalbaud, que narra la historia de Jesús María Carmona, un delincuente menor que quiere realizar su gran golpe: asaltar un banco. Con este fin, se cuela dentro del cuerpo de policías para así tener acceso directo al botín. Pero unos días antes de realizar su plan, unos guerrilleros se le adelantan y penetran en la entidad bancaria. El protagonista debe actuar como un verdadero policía y muere en el intento, por lo que es enterrado con todos los honores por ser un agente de seguridad. En su barrio, en cambio, lo consideran un traidor, un Judas.

Otra de las cintas en cartelera es Hermano (2010), de Marcel Rasquin, la cual narra la historia de Daniel, un delantero excepcional, y Julio, capitán de su equipo de fútbol y líder nato. Ambos son hermanos de crianza en su barrio, La Ceniza. Daniel desea con todas sus fuerzas jugar a nivel profesional mientras Julio mantiene a la familia con dinero sucio: no tiene tiempo para soñar. La oportunidad de sus vidas llega cuando un cazatalentos los invita a unas pruebas en el famoso equipo de la ciudad: el Caracas Fútbol Club. En ese momento una tragedia los sacude y ellos deben decidir, a patadas y sobre una cancha de tierra, qué es más importante: la unión familiar, el sabor de la venganza o el sueño de sus vidas.

De Luis Alberto Lamata se exhiben 5 películas. Jericó (1990), cuenta la vida de un cura franciscano que es enviado a América junto a los españoles, en plan de conquista y colonización. Cae prisionero de los indios caribes, con su fe cristiana y su deseo evangelizador. Sin poder comunicarse, solo ante una cultura que desconoce y le aterroriza, se convierte progresivamente en uno más de ellos y tiene mujer e hijo. Ante una disputa con los jefes de la tribu huye y rápidamente siendo atrapado por los soldados españoles. Es acusado de hereje y cae en manos de la inquisición. Lo encarcelan y enloquece.

Desnudo con naranjas (1995) narra la historia de un indígena alistado en el Ejército Liberal que huyendo por su vida, encuentra a una mujer blanca con la cual genera un misterioso vínculo, en tanto que Miranda regresa (2007) relata los sucesos ocurridos en 1816, cuando un joven se introduce clandestinamente en la celda del caudillo independentista Miranda, para convencerlo de que le conceda una entrevista, con el objeto de propagar su pensamiento anticolonialista en un periódico de vanguardia que se edita furtivamente en Cádiz, España. Miranda desconfía del impetuoso muchacho, quien poco a poco se va ganando su confianza hasta que el cautivo accede a concederle la entrevista. Aquí comienza un viaje retrospectivo de la vida del generalísimo donde la vuelta al pasado, a los momentos formativos más trascendentes de la construcción del joven, del hombre, del seductor, del soldado español, del ilustrado, el desertor, el independentista, el político, el guerrero, el espía, el contrabandista, el hereje, el conspirador y el precursor, se narran para develar la magnitud de Francisco de Miranda, quizás por siempre el más universal de los venezolanos.

Taita Boves (2010), está basado en una de las obras emblemáticas de la literatura venezolana contemporánea: Boves, el Urogallo, de Francisco Herrera Luque. Se retrata la Venezuela de 1800 a partir de la figura de José Tomás Boves: la Venezuela de las primeras repúblicas y de las luchas independentistas. Boves se hace dueño de Venezuela a la cabeza de una revancha de los desposeídos, de los esclavos, de los pobres de una tierra rica. Liderizó un ejército de negros, indios y pardos bajo las banderas de Fernando VII, rey de España. Su paso es crónica de la venganza que incendió el país. El taita Boves es un personaje desmesurado, de los que truecan la realidad en mito y entran en la historia con sangre para navegar sobre ella, dejando una estela a la vez trágica y conmovedora. La vida y muerte de Boves, junto a la de los personajes que lo acompañan en toda su carga de locura, amor y violencia, tiene algo que contarnos en un siglo XXI que amanece con la intransigencia criminal recorriendo el mundo.

El Enemigo (2008) retrata el enfrentamiento entre dos habitantes de Caracas. Uno es fiscal del Ministerio Público, cuya hija ha sido baleada. La otra es la madre de un delincuente que se niega a reconocer la realidad y cuando se atreve a enfrentarla es muy tarde. Esa madre y ese padre coinciden una angustiante noche en los pasillos de un hospital de Caracas. Esperan que sus hijos continúen con vida al amanecer. Pero ese encuentro de dos seres tan disímiles como Antonieta y Benigno, aparentemente producto de la casualidad, no es fortuito. Un secreto se oculta detrás de esa falsa coincidencia. Basado en la obra teatral un corrió muy mentao, de Javier Moreno.

Aventurera (1988), de Pablo de la Barra, relata la interesante trama de un grupo de conspiradores, quienes preparan un atentado contra el entonces presidente de la república Rómulo Betancourt, cuyo mandato estuvo signado por la polémica de un gobierno sostenido sobre un pacto llamado el “Pacto de Punto fijo”. En la historia se mezclan la conspiración y la pasión.

Mi vida por Sharon (2006), de Carlos Azpurúa, describe un día en la vida de Carlos López, un típico macho criollo que vive aparentando lo que no es y quien, con su gran labia, trata de reconquistar a su ex mujer, Pastora, resolver la relación con su joven amante y, sobre todo, recuperar a Sharon, la gran pasión de su vida y rival de sus mujeres. Carlos está dispuesto a aceptar todas las pérdidas de su vida, su trabajo, su ex mujer, su nueva pareja, pero la de Sharon, no; por lo que después de enfrentar un secuestro, comienza una intensa aventura para recuperarla aún a riesgo de su vida

Una casa con vista al mar (2002) de Alberto Arvelo, es una historia íntima desarrollada sobre las pasiones y adversidades de un puñado de campesinos en los páramos venezolanos en 1948, en tanto que Pequeña revancha (1985), de Olegario Barrera, cuenta la historia de Pedro, un niño cuyas preguntas incomodan y resultan peligrosas bajo el régimen dictatorial que vive Venezuela. Desde su perspectiva infantil, Pedro no entiende por qué se llevan a gente presa como al papá de su amigo Daniel o por qué unos militares llegan a la escuela.

La ciudad de los escribanos (2005), de José Velasco, nos muestra parte de la historia de Mérida, Venezuela. Su trama principal son los acontecimientos dramáticos que en 1785 llevaron a la fundación del Seminario de San Buenaventura de Mérida de Los Caballeros, que después dio origen a la Universidad de Los Andes.

CINE VENEZOLANO
25 al 31 de Julio 2012
Sala de cine: 18.00 horas
Microcine: 20.30 horas
Entrada Liberada
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