Juguete Nacional

Más de 600 juguetes fabricados en Chile entre 1915 y 1975  que forman parte de la colección de Juan Antonio Santis.

EXPOSICIÓN: JUGUETE NACIONAL
6 de mayo al 27 de octubre | 2011
Lunes a domingo | 9:00 a 19:30 horas
Salas: Andes y Pacífico | Nivel -3
Entrada general $1000, estudiantes, 3ª edad y convenios $500

¡GRATIS TODOS LOS DÍAS HASTA LAS 12:00 HORAS!

 

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La exposición “Juguete Nacional”, que  reúne un total de 600 juguetes, incluidos peluches, rodados, muñecas, soldaditos de plomo, instrumentos musicales, módulos constructivos, modelos a escala, entre una gran variedad de objetos fabricados en Chile entre 1915 y 1975.   Todas las piezas pertenecen a la colección del  escultor Juan Antonio Santis.

Se trata de la primera instancia de gran calibre que reúne una importante selección de juguetes fabricados en Chile, resultado de más de 10 años en investigaciones y una extensa búsqueda en estos objetos en casas de antigüedades, persas y colecciones personales.

La exposición “Juguete Nacional” pretende relevar el valor de los juguetes en Chile y demostrar cómo estos objetos  hablan de la idiosincrasia y la historia de la sociedad chilena durante gran parte del siglo XX.

Panorama familiar

La muestra propone un recorrido lúdico, apelando al uso de los juguetes en diferentes contextos y al recuerdo de la experiencia de varias generaciones que se relacionaron con estos objetos, constituyendo un panorama para  todos los miembros de la familia, de diferentes edades, quienes pueden identificarse, emocionarse e interesarse por igual, fomentando el diálogo intergeneracional.

La exposición ocupa  las dos grandes salas del nivel -3, además del hall central, donde se disponen para uso de los niños de 3 a 7 años, autos  a pedales y máquinas a monedas pertenecientes a los tradicionales Juegos Diana que complementan la  museografía.

Entre los aspectos que determinan el valor de los juguetes como objetos históricos se cuentan la  demanda, antigüedad,  estado de conservación  y lo desconocido que sea el producto. Uno de los juguetes más destacados de la muestra es un oso de papel maché fabricado en 1915 y que es el más antiguo de la exposición. Además resaltan juguetes únicos como una figura del personaje chileno Condorito fechado en 1965, un carro de repartición de bebidas del año 1955 y El Pequeño arquitecto” de 1937, un juguete de madera que muchos adultos mayores quisieron tener, con el cual los  niños podían pasar  horas construyendo casas.

En el circuito de los coleccionistas internacionales, la búsqueda de juguetes antiguos es un mercado activo donde un juguete puede llegar a costar más de 100 mil dólares. En el caso chileno no existe aún un mercado de estas características.

Hecho en Chile

La fabricación local de juguetes –casi extinta hoy en día– tuvo su boom en los años en que Europa vivió sus guerras mundiales lo que impidió la importación desde el exterior, motivando así la  creación de empresas nacionales dedicadas a la elaboración de juguetes. Se trataba principalmente de empresarios que migraron de Europa y que se asentaron en Chile dedicándose a la producción de juguetes de madera, hojalata e incluso de plástico.

Algunas de las marcas nacionales más importantes presentes en la muestra fueron la casa “Pinocho Mr.” que produjo jeeps, camiones y aviones; “René Doggenweiler” dedicada a la producción de los más importantes trenes eléctricos a nivel latinoamericano; la fábrica de juguetes de madera “Oscar Bubert” y “Neumann” que produjo todo tipo de juguetes, especialmente autitos, camiones y cocinitas.

Derecho a jugar

Todos estos antecedentes son recopilados por el coleccionista Juan Antonio Santis en su libro “Juguetes. 100 años de fabricación chilena” publicado por editorial Ocho Libros.  En el texto, el autor da cuenta de aspectos sociales como el acceso de los niños al juguete.  En este sentido,  un hito en la historia política determinante para  el auge del juguete chileno, es el ocurrido en 1938 durante el gobierno de Pedro Aguirre Cerda, cuando se instauró la “Navidad para los niños pobres”, la cual se convirtió en tradición para los futuros gobiernos,  y que en sus inicios demandó a los fabricantes de juguetes chilenos más de 500 mil juguetes cada año.

Juego y realidad

Los juguetes de esta muestra dan cuenta  de la realidad social e histórica en Chile y el mundo. Así por ejemplo en “Juguete Nacional” aparecen objetos obsoletos para los niños de hoy como cascos militares, tambores de hojalata y pequeños tanques de combates propios de una época marcada por los conflictos bélicos mundiales. Asimismo, se ve reflejado cómo estos acompañantes de la infancia educan y forman los géneros de niños y niñas. En “Juguete Nacional” los juguetes “para niñas” son coches, cocinas y bebes, muy distintos a las adultas y ejecutivas muñecas en venta hoy. Estos juguetes sirvieron para reproducir los valores de la maternidad en las futuras madres chilenas.