Inscríbete y participa en el 1° conversatorio de la exposición: América, tierra de jinetes

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14 de diciembre de 2018 Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

José Pablo Catalán es músico, poeta y profesor de música. Creció en la localidad de Puente Negro en la Región del Libertador Bernardo O’Higgins, lugar donde aprendió en primera persona sobre la cultura campesina y ecuestre. Este es uno de los temas que abordará en el conversatorio “Te solté la rienda”: El jinete en el cancionero popular americano que se realizará el próximo miércoles 19 de diciembre en la Cineteca Nacional de Chile, en el marco de la exposición América, Tierra de Jinetes. Siglos XIX al XXI.

Los familiares por el lado paterno de Juan Pablo Catalán eran arrieros, esa es la razón por la que en su vida la cultura ecuestre ha estado presente. “Mi papá dice que aprendí a relinchar antes que hablar. En ese tiempo él trabajaba a caballo (…) y yo jugaba con una escoba tratando de imitar a mi papá como lo hacen siempre los niños”, recuerda el artista.

En sus canciones, grabadas en tres trabajos discográficos, Canto campesino (2013) y Porque sé de dónde vengo (2017) y Lo que a guitarra dice (2018), se pueden encontrar temáticas ligadas a la vida del campo. “En mis poemas y composiciones está la imagen del huaso, este hombre sencillo que trabaja a caballo y que realiza sus faenas sobre el caballo, (…) y su vida gira entorno al caballo”, señala el artista. Para José Pablo la presencia del caballo en la cultura campesina y más aún, en todo el país, es muy importante. “Chile construyó su historia sobre el caballo, desde que los mapuches aprendieron a dominar el caballo y todo el proceso de independencia” afirma y agrega que “la cultura ecuestre está más cerca de nosotros de lo que pensamos. Hay frases que tienen que ver con eso como ‘a caballo regalado no se le miran los dientes’. La cultura ecuestre está bien de la mano con nuestro vivir cotidiano”, afirma.

Del campo a la ciudad

 Las guitarras, casetes y la radio fueron la forma en que José Pablo Catalán conoció la música folclórica. Creció con esos sonidos de fondo y cuando entró a la universidad a estudiar pedagogía en música se dio cuenta que el sonido campesino también era motivo de estudio. “Me di cuenta que no era una cosa de mi familia o que te enseñaban en el colegio sino que también tenía una carga social, patrimonial y cultural. Por eso decidí dedicarme a la música folclórica”, dice el cantante de 32 años.

Haber vivido en el campo le ha permitido poner en ejecución el concepto de Nueva Canción Campesina donde los personajes típicos de ese lugar son los que se toman la canción para hablar a través de las letras sobre sus vivencias. Se trata de composiciones que le hablan a la gente que ha vivido en el campo, que vive aún ahí o que migró a la ciudad, como él. Todo esto acompañado de las sonoridades de la guitarra traspuesta con la armónica y las estructuras literarias de estilos como la cueca, la tonada, la décima y el vals.

Aún así quienes no han estado relacionados directamente con la cultura campesina pueden pueden acercarse a ella a través de este tipo de composiciones. Catalán dice que “el campo actual no es el mismo de 50 años atrás. No es el mismo de mis abuelos. Ellos nunca más quisieron volver al campo cuando migraron a la ciudad, porque habían sufrido mucho. Diferente a la visión que tienen ahora los que viven en la ciudad, que lo único que quieren es irse a vivir al campo porque tienen una visión más paradisíaca”.

Es a través de está música que pretende mostrar de dónde venimos y recordar que la música folclórica no es algo que escuchamos una vez al año sino que también existe todo un mundo por descubrir.


Las inscripciones para el conversatorio están abiertas, la actividad es completamente gratuitas.
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