PAISAJES HUMANOS

La Vendimia Ezequiel Plaza (Chile, 1892-1947) Óleo sobre tela 72 x 71 cm Colección Pinacoteca Universidad de Concepción

La definición de territorios y fronteras, la industrialización y la modernidad de inicios del siglo XX cuestionan la permanencia de un paisaje natural, lo que se manifiesta en esta segunda sala de la exposición: Paisajes Humanos, es decir, paisajes donde el hombre habita e impacta en su entorno. Iniciamos el recorrido con los Territorios en Frontera, ejes de la reafirmación de los nacionalismos, pero también espacios en constante transformación y disputa.

En la segunda sección se ponen de manifiesto los signos de chilenidad otorgados al mundo rural o la geografía que incorpora al ser humano como sujeto social. Así, Los discursos del poder representan el espacio de la oficialidad y el encuentro con los lugares del otro, los desplazados, además de los territorios en proceso de desaparición o tránsito.

Finalmente, en El tránsito a lo popular, se presentan temas populares junto a las demandas de las clases desprotegidas. Acá, los espacios que antes eran oficiales –como la Alameda o la Plaza de Armas de Santiago- se convierten en espacios de expresión social. En ellos se expone la cultura de masas, donde se integra el pueblo en la celebración, y también donde la voz ciudadana se manifiesta desde principios del siglo XX hasta nuestros días.

La definición de territorios y fronteras, la industrialización y la modernidad de inicios del siglo XX cuestionan la permanencia de un paisaje natural, lo que se manifiesta en esta segunda sala de la exposición: Paisajes Humanos, es decir, paisajes donde el hombre habita e impacta en su entorno. Iniciamos el recorrido con los Territorios en Frontera, ejes de la reafirmación de los nacionalismos, pero también espacios en constante transformación y disputa.

En la segunda sección se ponen de manifiesto los signos de chilenidad otorgados al mundo rural o la geografía que incorpora al ser humano como sujeto social. Así, Los discursos del poder representan el espacio de la oficialidad y el encuentro con los lugares del otro, los desplazados, además de los territorios en proceso de desaparición o tránsito.

Finalmente, en El tránsito a lo popular, se presentan temas populares junto a las demandas de las clases desprotegidas. Acá, los espacios que antes eran oficiales –como la Alameda o la Plaza de Armas de Santiago- se convierten en espacios de expresión social. En ellos se expone la cultura de masas, donde se integra el pueblo en la celebración, y también donde la voz ciudadana se manifiesta desde principios del siglo XX hasta nuestros días.