SALA ANDES – GRANDES MAESTROS

Al dominar un oficio en profundidad, los grandes maestros artesanos crean una relación estrecha con los materiales con los cuales desarrollan sus obras, pero también con la disciplina o especialidad dentro de la cual se han formado. Este manejo privilegiado de la técnica les permite transformar virtuosamente la materias primas con las cuales trabajan, elaborando objetos extraordinarios.

Sala Andes reúne una vasta y variada colección de elementos textiles que dan cuenta de diferentes expresiones culturales que se han ido plasmando a partir de la técnica del tejido y del telar, y de una misma forma esencial de vestuario. Vestimentas tradicionales como huipiles, trajes típicos de México y América Central, además de mantas y ponchos, presentes en un sinnúmero de comunidades, nos sorprenden por la simplicidad de su estructura, que contrasta con la complejidad y belleza de los bordados que los cubren y donde se manifiestan la singularidad de cada una de las visiones culturales aquí presentes.

La variedad que se obtiene a partir de las diferentes técnicas de trabajo en madera se ve también representada claramente. Expresivas máscaras nos trasportan a las coloridas y rítmicas fiestas populares y carnavales Iberoamericanos. Roperos, cofres y baúles asombran por el detallado trabajo de marquetería y tallado que los recubre. El trabajo con papel, denominado cartonería, da cuenta de cómo un simple material alcanza dimensiones superiores produciendo figuras que destacan por sus dimensiones y carácter humorístico. Los instrumentos, como guitarras y arpas elaborados con madera, junto con las joyas de oro y plata, muchas de ellas realizadas en la técnica de la filigrana, donde delicados hilos de metal forman encaje, son todos testigos de la dedicación y destreza que caracteriza a estos Maestros. Nuevamente, el desarrollo de estas disciplinas nos habla del mestizaje que configura el territorio iberoamericano y de las técnicas que florecieron en el continente gracias al ímpetu de los misioneros y maestros llegados desde España y Portugal. A medida que se va recorriendo la exposición, se puede apreciar que en la elaboración de las piezas se emplea una gama de técnicas tan variada como la diversidad étnica y geográfica de Iberoamérica.

Los artistas populares utilizan su destreza, conocimiento y creatividad, y basados en la tradición viva de la cual son parte, elaboran objetos que sorprenden por su alto valor utilitario, estético y simbólico. Así, todas las obras responden a necesidades materiales, pero también a búsquedas espirituales de quienes las realizan y de sus comunidades. Es en esta doble función donde yace la riqueza y trascendencia de las creaciones que aquí se exhiben.