50 años de Valparaíso mi amor
El cine hecho en el puerto

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El 20 de abril de 1970 llegó a la cartelera santiaguina Valparaíso mi amor, el primer largometraje de Aldo Francia. Si bien su primera exhibición fue como el filme de apertura del recordado Festival de Cine de Viña del Mar, realizado en octubre de 1969 y organizado por el mismo Francia, para luego tener unos días de exhibición a fines de diciembre en Valparaíso, fue en 1970 que finalmente llegó para ser vista en Santiago. En este especial presentamos una versión en alta definición del filme, además de materiales gráficos como un folleto de difusión de la época y fotografías de su rodaje. Junto con esto, una historia del cine hecho en el puerto principal del país, historia tan amplia como lo es la del cine en Chile.


Películas del especial

Valparaíso mi amor (1969, Aldo Francia, versión HD)

Paseo a Playa Ancha (1903, Maurice Massonnier)

Revista naval en Valparaíso (1910, No identificado)

Los funerales del Presidente Montt (1911, No identificado)

Incendio (1926, Carlos del Mudo)

La escala (1963, Aldo Francia)

Ya no basta con rezar (1972, Aldo Francia)

El último grumete (1983, Jorge López Sotomayor)

Sexto A 1965 (1985, Claudio di Girólamo)

Consuelo (1989, Luis R. Vera)

Valparaíso (1994, Mariano Andrade)

Amnesia (1994, Gonzalo Justiniano)

Extras:

Películas familiares: Familia Francia

Películas Familiares: Familia Lobos


La historia del cine en Valparaíso nace casi a la par de la historia del cine en Chile. Siendo la principal puerta de entrada y salida del país al mundo, los pioneros europeos que manejaban este nuevo invento (el cinematógrafo y sus variantes) y que en 1895 comenzaron a recorrer el planeta, entraron por Valparaíso a inicios del siglo XX, ofreciendo registros del puerto frente a sorprendidos espectadores que veían en pantalla grande, y en imágenes en movimiento, los paisajes más característicos. A veces, incluso podían apreciarse a sí mismos transitando por esos lugares.

Fue así que el 26 de mayo de 1902, en el Teatro Odeón de Playa Ancha, se exhibieron seis vistas o pequeños filmes que registraban distintos acontecimientos. Los títulos que inauguraron el cine en Valparaíso fueron: Ejercicio general del Cuerpo de BomberosVistas panorámicas de la Plaza SotomayorVista panorámica de la bahía de Valparaíso desde el ascensor del cerro de la ConcepciónEjercicios de cadetes en la Escuela Naval, Misa de 11, salida de la Iglesia Espíritu Santo y Salida de suplementeros de la imprenta El Mercurio. Todos realizados por la compañía Pont y Trías, comandada por dos operadores españoles que habían llegado hace unas pocas semanas. Hasta agosto estuvieron presentando filmes en Valparaíso, luego partieron a Santiago donde realizaron unos cuantos registros más, para finalmente sus rastros perderse por el norte, ya entrado 1903. Lamentablemente, ninguna de estas películas sobrevive.

La que si sobrevive, y es la más antigua chilena que hoy podemos ver, es Paseo a Playa Ancha. Realizada por el francés Maurice Massonnier, es una innovadora película que se sitúa entre la ficción y el documental. Pone en escena un festejo chileno en los terrenos de Playa Ancha, con comida típica circulando delante de la cámara, un huaso que anima la fiesta con un pie de cueca incluido. Pero de pronto todo se frena con una pelea, que no es real, sino armada para darle más acción al registro. Además, la película contiene un desfile de carteles publicitarios, que confirman aún más que esta puesta en escena no fue para nada improvisada. Una copia del filme es resguardado por la Cineteca Nacional de Chile.

A partir de 1910 la producción de vistas de actualidad aumentó debido a la proximidad de los festejos por el Centenario de la República. Varias de estas películas, que se exhibieron entre agosto e inicios de 1911, se situaron en Valparaíso. En este especial presentamos dos: Revista naval en Valparaíso y Los funerales del Presidente Montt. Esta última, un notable registro de la llegada de los restos del Presidente Pedro Montt, quien había fallecido inesperadamente en un viaje a Alemania, en agosto de 1910. Una gran delegación lo recibió en Valparaíso, para luego llegar a la estación de trenes que lo llevaría luego a Santiago. Un registro increíble, a bordo de la locomotora, muestra la gran cantidad de público que se agolpó a rendirle honores al fallecido mandatario. De ambos sobreviven fragmentos.

Luego, en la década del 20, Valparaíso siguió siendo una ciudad importante para un momento en que el cine chileno produjo más que en todo el siglo XX. El cine de ficción se volvió importante y en el puerto se rodaron una decena de películas, siendo El monje (1924) la primera de ellas. Estaba dirigida por Alberto Santana, un director que finalmente es el que más filmó en el puerto, realizando tres filmes más ahí: Esclavitud (1924), El caso GB (1925) y Las chicas de la Avenida Pedro Montt (1925). Sobreviviente de esos años es Incendio (1926), de Carlos del Mudo. Un melodrama, con unos tintes de comedia, que muestra el puerto de fondo y que fue restaurada por la Cineteca Nacional de Chile el 2017.

El tiempo avanzó y el cine chileno perdió peso con la llegada del cine sonoro. Valparaíso apareció en esporádicas películas, como Bar Antofagasta (1942, Carlos García-Huidobro) y Encrucijada (1947, Patricio Kaulen). Eso hasta que en la década del 60 aparece el nombre de Aldo Francia, un doctor que tras ver Ladrón de bicicletas, el clásico neorrealista de Vittorio de Sica, se enamoró del cine. Comenzó primero con una casera cámara de 8mm a registrar ciertos hechos y a jugar con sus hijos como actores improvisados. Valparaíso siempre se colaba entre esas imágenes. Hasta que llegó a filmar La escala (1964), un poético homenaje a los cerros y a esas escaleras eternas que los poblan. El corto forma parte de este especial.

Pero serán sus dos largometrajes los que lo llevarán a estar dentro de los cineastas más importantes de nuestro país: Valparaíso mi amor (1969) y Ya no basta con rezar (1972). Ambas conservadas por la Cineteca Nacional de Chile (junto a toda la obra anterior, incluyendo registros caseros), son filmes donde la ciudad es casi un personaje más, sobre todo en la primera, algo que ya queda de manifiesto en el título. Deudora de los nuevos cines europeos (el neorrealismo italiano y la nouvelle vague francesa), el filme impacta aún hoy por su crudeza y espontaneidad. Este verdadero clásico del cine chileno es presentado aquí en una versión en alta definición.

Hasta la fecha se cuentan 60 largometrajes de ficción con la ciudad de Valparaíso de fondo. Desde El monje, hasta Ema (2019, Pablo Larrraín). Filmarla es tanto un deleite como un desafío. En este especial se suman cinco películas rodadas ahí entre 1983 y 1994: El último grumete (1983, Jorge López Sotomayor), Sexto A 1965 (1985, Claudio di Girólamo), Consuelo (1989, Luis R. Vera), Valparaíso (1994, Mariano Andrade) y Amnesia (1994, Gonzalo Justiniano).

Finalmente, como homenaje al medio siglo de Valparaíso mi amor, adjuntamos a continuación algunos documentos gráficos que enriquecerán el visionado: un folleto publicitario, y unas fotos del rodaje. Además, el folleto de la colección de DVD Aldo Francia, una vida que dejó huellas, editada por la Cineteca Nacional de Chile el año 2011 y unas fotografías del rodaje de la película.


Folleto publicitario de Valparaíso mi amor


Folleto Aldo Francia, una vida que dejó huellas

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Galería de fotos de Valparaíso mi amor

 

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