Quinchamalium Chilense

QUINCHALIUM_CHILE__

Quinchamalium Chilense es una instalación producto del trabajo colaborativo entre la artista Josefina Guilisasti y un grupo de artistas de Quinchamalí, representantes de la antigua tradición alfarera que actualmente postula a ser reconocida como Patrimonio de la Humanidad.

Esta tradición artesanal es testimonio de la época anterior a la Colonia y resultado del mestizaje entre mapuche y criollos. De esa hibridación surgió lo específico de sus formas y sus relatos. El huaso y la guitarrera, dos piezas típicas de la zona, contienen en sí mismas narraciones sobre cómo los habitantes entienden su cultura en relación con la historia y con el resto de los territorios.

A partir de una indagación en el territorio de Quinchamalí y sus artesanas realizada por la artista Josefina Guilisasti junto a la antropóloga Belén Roca, un grupo de quince artistas alfareros de la localidad de entre 28 y 75 años comenzaron un trabajo conjunto en que, en torno al dibujo, dialogaron sobre el valor patrimonial de sus objetos y las posibilidades de creación en torno a una práctica tradicional. En este diálogo, Guilisasti introdujo diferentes referentes y fuentes para las loceras y loceros, principalmente libros de botánica. Particularmente, el grupo integrado por Victorina Gallegos, Teorinda Cerón, Flor Caro, Daniel Villeuta, Silvana Figueroa, Gastón Montti, Marcela Rodríguez, Mónica Venegas, Nayadet Núñez, Eugenia Sepúlveda, Carmen Romero, Regina Pino, Cintia García, Luis Pérez Sepúlveda y Nancy Mariangel trabajaron en torno a la planta del quinchamalí o Quinchamalium chilense, herbácea nativa que da nombre al pueblo y que forma parte de la medicina indígena. También se les instó, respetando sus tradiciones, a innovar dentro de las posibilidades que otorga el trabajo en greda. Es a través de la presentación de referentes botánicos a través de libros de naturalismo, que las y los artistas alfareros se activan para “rebelarse” contra lo prestablecido, en búsqueda de un camino propio que permitirá dejar trazadas posibilidades para las nuevas generaciones.

A las obras resultantes de esta experiencia se suman en esta exposición otras piezas de incalculable valor patrimonial, pertenecientes a la colección del Museo de Arte Popular Americano Tomás Lago (MAPA). De esta manera, la instalación pone en diálogo la producción patrimonial de este noble oficio, transmitido de generación en generación.

Parte de la propuesta de Josefina Guilisasti fue registrar en video testimonios de los artesanos y artesanas alfareras. En él, las y los loceros relatan sus formas de vida y de sustento familiar, cuya continuidad está en permanente peligro por amenazas medioambientales a su materia prima y a la precariedad en la que desarrollan su arte. El video es, por tanto, un llamado de atención sobre la necesidad de atender las problemáticas de este lugar y resguardar su acervo cultural, además de una invitación a indagar en las diferencias generacionales a la hora de enfrentarse a nuevas miradas sobre el patrimonio.

En Quinchamalium Chilense son artistas y artesanas las que presentan y se presentan; una labor en que una artista se acerca a una comunidad y, junto a las y los artistas locales, borran los límites entre el trabajo de un artista y un artesano en búsqueda de nuevas formas de representación que permitan expresar aquellas huellas de memorias, prácticas ancestrales y vivencias cotidianas. Estas son traspasadas en cada pieza que compone  esta presentación de arte. La  invitación es a poner en tensión conceptos como seriación, repetición, colectivo, versus conceptos como creación, autonomía, subjetividad y las posibilidades que abre el trabajo colaborativo.


Coordenadas

10 de enero – junio | 2020
Galería de Patrimonio | Nivel -1
Lunes a domingo | 9:30 a 19:00 horas
Entrada liberada